El proyecto consiste en un sistema capaz de medir los niveles de decibeles en distintos espacios académicos, utilizando un “semáforo” que alerta visualmente el nivel de ruido y un visor digital que muestra los valores de la medición.
Esta iniciativa nació con el propósito de monitorear el ruido en las salas de clases, promoviendo la autorregulación y la buena convivencia, y hoy se proyecta como una solución escalable a otros espacios y aplicaciones.
Valoramos profundamente este tipo de experiencias, que permiten a nuestros estudiantes aprender haciendo, fortaleciendo no solo sus conocimientos técnicos, sino también habilidades como el trabajo en equipo, la comunicación y la resolución de problemas reales.

