Junto con saludarles, y en atención a los trascendidos o rumores que aluden a la posible ocurrencia de una “balacera” en nuestro establecimiento, informamos que, una vez tomada conocimiento de esta situación por parte del área de Convivencia Educativa, se activaron de inmediato todas las medidas correspondientes, atendida la gravedad de los hechos y su tipificación como una falta muy grave en nuestro Reglamento Interno de Convivencia Educativa.
Cabe señalar que, tras las indagaciones realizadas, se concluye que este comentario tuvo su origen en una broma de mal gusto entre estudiantes, quienes ya fueron identificados. No obstante, y en resguardo de la seguridad de toda la comunidad educativa, se efectuó la denuncia correspondiente respecto de quien resultó responsable. Este proceso contempló, además, instancias de diálogo pedagógico y la incorporación de la responsabilidad familiar.
Asimismo, desde Rectoría se ha solicitado la presencia de Carabineros de Chile como medida complementaria al monitoreo permanente de la situación.
Solicitamos a las familias su colaboración en la supervisión de sus hijos e hijas, especialmente en el uso responsable de las redes sociales y en la seriedad con que deben abordarse estos espacios, considerando que comentarios anónimos de esta naturaleza afectan profundamente el bienestar emocional de todos los integrantes de la comunidad educativa.
La familia cumple un rol fundamental como agente activo en la formación de sus hijos e hijas, complementando el espíritu de la ley que prohíbe el uso de dispositivos electrónicos en contextos educativos, cuyo propósito es precisamente prevenir situaciones que afectan gravemente el bienestar emocional y la sana convivencia.
Les animamos a seguir avanzando juntos en esta tarea. Confiamos en que, desde la unidad y el compromiso compartido, sabremos enfrentar adecuadamente los desafíos que se presenten.
Sinceramente,
Rectoría
